lunes, 4 de septiembre de 2006

The family of man... un libro y una historia

Hace ya bastante tiempo, allá por 1989, me compré un libro en un lugar llamado Portsmouth, New Hampshire (1). El libro se llama The Family of Man, es una sencilla colección de fotografías, en algunos casos con textos cortos, la mayoría son citas conocidas o incluso religiosas.
El origen del libro es una exposición que hubo en 1955 el MOMA de Nueva York sobre el Hombre. La
s fotografías son obra de conocidos autores que cubren un montón de pueblos de todo el mundo y circunstancias diversas. Hay imágenes de guerra, de bailes, de nacimiento y muerte.
Los indios americanos no dejaban que se les hicieran fotos porque temían que les "robaran el alma". Puede parecernos una tontería, pero hay fotos que muestran el alma de una persona, como si la hubieran robado. En este libro hay decenas de ejemplos...
Quizá en el fondo fuera verdad lo que decían los indios, que en los objetos se capturan los recuerdos.
Estudiando en el colegio l
a prehistoria recuerdo habler leído que un salto fundamental en la evolución del ser humano se produjo cuando empezó a dar un significado a los objetos. Lo que llaman el contenido simbólico de las cosas. Una piedra debaja de ser una piedra, y un bisonte pintado en una cueva era mucho más que un simple garabato. Lo mismo ocurre con la fotografía...
El objetivo de la cámara no solo ha captado el rebote de la luz contra una niña y un anciano jugando al ajedrez. Hay más. Vemos la Edad, con mayúsculas. Quizá sean un abuelo y su nieta. Parecen pasarlo bien, ella aprende rápido y cualquier día le ganará una partida. Quizá él también se deje ganar. Él ha vivido mucho y ella no ha hecho más que empezar.
¿Y la foto de la madre que mira al bebé en la cama? No es solo ternura. Sabemos lo que hay porque todos hemos estado ahí...la fotografía no interrumpe el momento mágico. Ni siquiera el gato que los mira desde la misma cama.
La otra fotografía nos muestra a una madre emigrante, con sus hijos. No hace falta que diga nada. Está cansada, preocupada, sabe dios lo que ha pasado y lo que teme que le pase. Los ojos lo dicen todo. ¿Qué habrá sido de ella?

(1) Si pasados 17 años recuerdo ese lugar, Portsmouth, y esos momentos es porque aún conservo ese libro. Y de vez en cuando lo hojeo. El poder mágico de las cosas.

7 comentarios:

Dr. Malcolm dijo...

tienes el libro???
yo he visto esa exposición este verano. Está en Clervaux, un pueblo de Luxemburgo.Las fotos, algunas de dimensiones enormes, son increibles.
mas info aqui

Pau dijo...

Muy buenas las fotos, lo que ayudan a pensar. Un post curioso entre tanto baloncesto.

princesa del vértigo dijo...

Crreo que es totalmente cierto, que determinados objetos hacen que se despierten recuerdos dormidos en nuestro cerebro, son como llaves que abren cajones llenos de sentimientos, olores, sensaciones...y por supuesto todo eso también puede suceder simplemente con ver una imagen.

Leon dijo...

El libro que tengo en casa es una edición publicada por el Museum of Modern Art (MOMA) editada por Touchstone y que tiene hasta el precio $14.95. Es una 2ª edición de 1988 por el 30 aniversario de la exposición (1986) Verlo en exposición debe ser la leche.
La fotografía es realmente mágica.

Joperri_mason dijo...

León, me ha flipado este post!! Es verdad, las fotografías me parecen algo mágico, increíble. Poder capturar un instante de la vida y guardarlo para siempre. Una pasada. También está claro que hay fotos mejores que otras. Yo estoy haciendo memoria y casi todas son en plan txorras... Pero bueno, algunas sí que me traen muchos recuerdos al pasado (algunos buenos y otros muchos también malos). Pero lo curioso es que incluso los malos.. me gusta conservarlos, tenerlos ahí como parte de mi vida... y ver cómo ha evolucionado todo (para mejor, claro está!)... Qué chulo este post, enhorabuena!!

PD._ Oye majo, ya me estás pasando ese libro.. me has dejado con ganas...

Anónimo dijo...

muy bueno,... si
da gusto leer y ver estas cosas.
espero echarle un vistazo a ese libro.
jorge

Leon dijo...

Bueno bueno... habrá que dar números como en la charcutería del super.