lunes, 17 de julio de 2006

Llegando a la Suiza... momento de reflexión...

Ya estamos en Ginebra. El madrugón ha sido duro, el vuelo salía a las 6.35... y hace bastante calor por aquí, nada de nieves ni cosas de esas. Y en la ciudad la misma variedad racial y cultural de la otra vez. Esto sí que es inmigración y no lo que hay por la piel de toro. Menos rubios tiroleses, aquí hay de todo. El día es bonito, hemos ido a ver el Jet d'eau en el lago después de comer.
Por cierto, entre sueño y sueño en los aviones me ha dado tiempo a reflexionar y recordar una frase de Borges que decía "¿Es un imperio esa luz que se apaga o una luciérnaga?" Web de Borges

3 comentarios:

Low Rita dijo...

Pues sí, aquí estamos una vez más...a punto de dejar caer la cabeza encima del ordenata... Es curiosa esta ciudad... Nada más llegar al aeropuerto, al visitante le queda bien claro el concepto: "Relojes, banca y chocolate".
Y es verdad, ya que no se encuentra mucho más en este “pueblo prestigiado”. De todas formas, si el turista es osado y quiere vivir la aventura suiza, puede acercarse al lago para fotografiarse junto al “chorro de agua”, el auténtico emblema de la ciudad. El chorrito en cuestión, alcanza los 140 metros y funciona todos los días del año (excepto cuando hace mucho viento… qué considerados estos suizos…!)
Si el chorro no es suficiente, siempre se puede hacer la “ruta étnica” por la Rue Zurich: en un paseo de no más de 5 minutos se pueden ver restaurantes thailandeses, marroquís y árabes… por no hablar de las “mujeres alegres” intercaladas entre garito y garito.
A golpe de 8 de la mañana… ni un alma en la calle… ¿dónde están los relojeros, los banqueros y los chocolateros? Sólo se consigue ver a un par de maromos en camiseta de tirantes dándole al coñac… será por aquello de entrar en calor…(lo que no entiendo es qué pretenden a golpe de Julio...).Mientras nosotros los españolitos tomamos el clásico pintxo de tortilla de las 11, aquí se van a comer, para finalmente recoger bártulos no más tarde de las 6 ….. para hacer..??? qué?? Si no hay nada que hacer en Ginebra!! Bueno, en caso de aburrimiento, siempre se puede dejar caer uno por la cafetería de los hoteles, es bastante entretenido ver cómo otros turistas se lo montan en vivo y en directo. Como consejo para navegantes, no se os ocurra pedir zumo de tomate pensando: “malo será, el zumo de tomate es igual en todas partes”…. Error!..... para ser diferentes, lo aderezan con un chorro –la cosa va de chorritos- de vinagre…. Lo que te deja ganas de hacer un simpa y largarte en el primer avión de vuelta a tu pueblo……….Ginebra, sin duda una ciudad apasionante para intrépidos… (Y AÚN ESTAMOS A LUNES...)

Anónimo dijo...

Oh, helvetia, helvetia¡¡¡ qué grande cínico pais....Le salva de la quema calvinista-luterana el haber sido lugar de acogida para miles de galaicos famélicos allá por los 50´s, 60´s y 70´s.

Hoy es acogida de portugueses (grande paissss meus¡¡) y de razas venidas más allá del Rhin y los Cárpatos (¡cuando no pudieron los romanos con ellos!)

No obstante, no dejeis velar vuestra mente por esa Suiza anclada en el "summer of 60´s", decadente y afrancesada (que en el diccionario de sinónimos viene a ser lo mismo) y alargar vuestras visitas más allá del lago Geneva...Luzerna, Fribourg, Zurich, Montreaux, Martigny, Interlaken, Gruyer, Gstaad o Berna (sólo por nombrar lo más trillado) y descubrireis un pais de postales.

Os cruzo una apuesta a que no encontrais ¡¡un sólo papel o colilla en el suelo! en toda Suiza.

Cierto es que viven de la guarrería de todo el mundo peroooo...ellos sí se lo han sabido montar bien con el oro de los nazis...¡¡y que les quiten lo bailao!!

Escurrid vuestros bolsillos y no dejeis de ver un sólo rincón de un pais espectacular (sobre todo la Schweiz), osease la suiza germana.

El trabajo ya se irá haciendo sozinho.

Abrazos

PD: si no más, al menos visitad Laussane, que está a tiro piedra.

Low Rita dijo...

Que sepas que aprovechando este apasionante viaje a golpe de inicio de quincena juleica, aprovecharé hasta el martes para darme un rule por el país. Ya te diré si es de postal o es tan asqueroso como Genève... y me fijaré en el tema de las colillas, sino, yo misma podré aportar la huella del delito y hacer una foto para tener pruebas empíricas (defecto de auditor). Alea jacta est!