domingo, 26 de noviembre de 2006

Matar a un ruiseñor... una historia singular

Película muy recomendable, creo, para el que no la haya visto. "Matar a un ruiseñor" de 1962, basada en la novela de Harper Lee.
Cuenta la historia de un crimen en un pequeño pueblo de Alabama. Una violación de una chica blanca de la que se acusa injustamente a un hombre negro y Atticus Finch es el abogado encargado de defenderle de una condena casi segura.
La pelicula es más compleja de lo que parece y está llena de escenas impactantes. Desde que vi esta peli hace mucho tiempo, Gregory Peck es para mi la cara de la honradez y la decencia. Además de un actor alucinante por ésta y muchas otras películas.
Así empieza...

Durante la película Atticus y su hija Scout tienen estas dos conversaciones. Él es viudo con dos hijos Jem y Scout, una niña muy inteligente de seis años, a través de quien se cuenta la historia:
Scout: Atticus, ¿defiendes a "negros"?
Atticus: No digas "negros", Scout.
Scout: Yo no lo dije... Cecil Jacobs lo hizo, por eso me tuve que pegar con él.
Atticus: Scout, ¡no quiero que pelees con nadie!
Scout: Tuve que hacerlo, Atticus, él...
Atticus: No me importan las razones, te prohíbo que te pelees.
...
Atticus: Hay ciertas cosas que aún eres muy joven para comprender. Están sugiriendo en el pueblo algunas personas importantes que no debería hacer mucho por defender a este hombre.
Scout: Si no deberías hacerlo ¿por qué lo estás haciendo?
Atticus: Por un número de razones. La más importante es que si no lo hiciera, no podría llevar la cabeza alta por el pueblo. Y nunca os podría decir a ti o a Jem que no hicierais algo otra vez. Vas a tener que oir cosas feas sobre esto en la escuela. Pero quiero que me prometas una cosa: Que nunca más te volverás a pegar con nadie, no importa lo que te digan...

4 comentarios:

Johnny Tastavins dijo...

Bien, conversaciones de estas deberían abundar más entre padres e hijos hoy en día. Otro gallo cantaría.

Pero claro, hablamos de la moral de hace 50 años.

Low Rita dijo...

Pues sí, buena lección.
De todas formas, yo creo que a veces hay que pegarse con quien sea para defender tus ideas o para no permitir que se mofen de tí. Pero bueno, será que soy un poco makarra....

desconvencida dijo...

Todos quisieramos un padre como Atticus Finch... qué preciosa película y qué buena novela...

Leon dijo...

la novela no la he leído a pesar de verla durante 20 años en casa de mis padres... pero la pelicula es una clase práctica de como ser persona.