Sobre la serie hay links muy buenos como estos:
http://www.gate.net/~kimi/ y http://home.comcast.net/~mcnotes/fans.html
De las primeras notas que puse en el blog fue sobre esa serie tan buena (y tan maltratada por la televisión pública) hace cosa de un mes... Maggie O'Connell. Un comentario decía, con razón, que es una serie que nunca te cansas de ver.
"He estado pensando en esa antigua adivinanza zen: ¿Cuál es el sonido de una mano que aplaude? Yo opino que ninguno. Si no hay dos manos, no hay aplauso. Es muy simple. Estrellas, galaxias, aplausos. ¿Qué quiere decir? Quiere decir que todos necesitamos a alguien. Seas una constelación o un protón, un Yin o un Yan, todos relacionados con todos. Como Romeo y Julieta, el pescado y las patatas, Tommy y Jerry, Gilbert y Sullivan, Matt y Jeff, Land y Fontaine, Epi y Blas, Wilbur y Orville, caballos y vaqueros, reyes y coronas, Bogart y Bacall, Marco Antonio y Cleopatra."Interesante reflexión sobre el amor, la amistad y la necesidad de los demás. En fin, que no somos islas.
En las últimas temporadas de la serie, al final de un episodio había una escena inolvidable. Joel Fleischmann (el doctor judío de Nueva York "confinado" en un pueblo perdido de Alaska) se ha retirado del mundanal ruido a un pueblo aún más perdido no se sabe bien si a encontrarse a sí mismo o a perderse del todo. Maggie O'Connell va a buscarlo para llevarle una tarta de cumpleaños después de esa relación tan extraña, amigos-te quiero-te odio-amigos-te quiero-te odio..., y el episodio termina con los dos tomando la tarta con una chimenea de fondo y los Gypsy Kings cantando Caminando por la arena. Inolvidable.






