martes, 13 de noviembre de 2007

Cinco años... del Prestige

Han pasado ya cinco años del desastre. Y no parece que se haya hecho mucho. Protesté entonces y volveré a protestar ahora. Porque si por desgracia y como ocurre cada cierto tiempo un petrolero naufraga en nuestras costas seguirán discutiendo si son galgos o podencos, pero no tendremos ni remolcadores, ni barreras, ni puerto refugio... y el mar y las costas otra vez llenas de mierda hasta el cuello.
Como gallego una vez más a toda la gente de fuera que vino a ayudar, muchas gracias. Nunca lo diremos suficientes veces, muchas gracias.

7 comentarios:

pau dijo...

Que pase esto es un desastre, pero lo que da asco, es como unos y otros lo han politizado. Mean encima de nosotros, y nos llevan a sus manifestaciones. Que les den por el culo! Y que aprendan de los que vinieron a limpiar (y lo digo reconociendo que yo no toqué una sola playa).

Anónimo dijo...

Conozco a varios que fueron desde aqui para ayudar en la limpieza de las playas y en la recogida. Dicen que a veces durmieron en casas particulares y comieron varios dias de lo que la gente les daba, que la gente por alla tenia algo que hizo de aquellos dias negros algo bonito, pero tambien me contaron el politiqueo de pacotilla de esos dias, las trabas de la Admon para poder colaborar, las trabas de los militares, la desesperacion de limpiar una playa y al dia siguiente estar negra otra vez, los txantxullos de TRAGSA, la incompetencia de TRAGSA, la manipulacion informativa de TRAGSA y los medios...y luego salen las elecciones y ganan los mismos?!?!?!?. Espero que lucheis vosotros por lo vuestro, porque mis colegas dijeron que no volveran nunca mas. Si no aprendemos de nuestros errores, estamos condenados a repetirlos.

Karlipsy

pau dijo...

Pero hace 5 años en Galicia y en España gobernaban otros, si no recuerdo mal, así que sí hubo cambio de gobierno.
El problema es que cuando la política anda por el medio, nada importa, sólo joder al otro.
Entiendo que los que fueron y vieron el politiqueo no quieran volver.

Leon dijo...

El problema del Prestige no se reduce a un gobierno o a unas elecciones. Probablemente la gestión que hizo el PP de aquello es de lo más desastroso, manipulador y lamentable que se haya hecho. Aun recuerdo el recadito de Aznar a 200.000 gallegos "que ladrabamos nuestro rencor por las esquinas". Pero la evidencia es que 5 años después, gobernando el PSOE en Galicia y en Madrid, las cosas siguen igual. Y solo nos queda rezar porque no se hunda otro petrolero, porque mi triste impresión es que las decisiones serían muy parecidas, o sea un desastre. El problema es que hay que ser conscientes de que no se puede tener tanta imprevisión por parte del Estado, debe haber unos medios para estas catástrofes, porque por desgracia yo ya he vivido dos parecidas, el Mar Egeo y el Prestige. Y sin embargo todo son palabritas, de unos y de otros.

pau dijo...

Porque ahora que lo pienso, es cierto que en Galicia las elecciones las ganaron de calle los mismos, pero aquí (como ahora en toda España, salvo en el P.Vasco y Cataluña), o gana el pp por mayoría absoluta o no gobierna, y eso al final es perder las elecciones, claro.
León, cuando el Urquiola aún no vivías aquí? 3!! Y el Casón? 4. Alguna más?

Anónimo dijo...

con el prestige, quedo demostrado que tenemos los politicos que nos merecemos,cuando los gallegos volvieron a elegir a los mismos. Verguenza los de Muxia, todos volcados con ellas y que les prometerian, que volvio a ganar el PP con mayoria. Nunca mais, volveré a Muxia

Zorro de Segovia dijo...

hombre, algo se hizo. Loyola de Palacio siendo comisaria europea sacó la legislación sobre el doble casco para los buques con mercancía peligrosa.

¿Remolcadores? ¿para qué? Cuando Campsa era pública había 23 remolcadores disponibles, pero claro, eso cuesta pasta y las empresas privadas no quieren saber nada de inmovilizados no rentables.

¿Y la Xunta, el gobierno, la federación de municipios? esos están a otras cosas. Si cae otro petrolero siempre podrán echarle la culpa al piloto, o al práctico, o al gobierno de la nación. Para eso sirven las administraciones locales, para diluir la responsabilidad entre más gente.