martes, 14 de abril de 2009

Leido... diez recomendaciones de Taleb

Leído en Expansión, es bastante interesante y además lo dice muy claro:
Nicholas Taleb, autor del libro "El Cisne Negro" da diez recomendaciones para elminar el riesgo de que en el futuro que se produzcan crisis financieras y económicas como la actual.
1. Lo que es frágil debe romperse cuando todavía es pequeño.
Nada debería convertirse en algo demasiado grande para no poder quebrar. La evolución de la vida económica favorece a aquellos que tienen la máxima cantidad de riesgos ocultos -y en consecuencia, los más frágiles- a convertirse en los más grandes.
2. No se deben socializar las pérdidas y privatizar los beneficios. Cualquier cosa que necesite ser rescatada, debe ser nacionalizada. Cualquier cosa que no necesite un rescate debe ser libre, pequeña y capaz de soportar riesgos. Hemos conseguido combinar lo peor del capitalismo y lo peor del socialismo. En Francia, en los ochenta, los socialistas tomaron los bancos. En EEUU, en la primera década del 2000, los bancos tomaron el Gobierno. Es surrealista.
3. La gente que ha conducido a ciegas un bus escolar (y ha tenido un accidente) nunca debería volver a conducir otro autobús. El establishment económico (universidades, reguladores, banqueros centrales, miembros de gobiernos, varias organizaciones repletas de economistas) han perdido su legitimidad tras el fiasco del sistema. Es irresponsable y estúpido volver a confiar en la habilidad de estos expertos para sacarnos del problema. En su lugar, debemos buscar gente inteligente con las manos limpias.
4. No dejar que alguien que tenga un bonus por incentivos gestione una planta nuclear -o su riesgo financiero. Lo más probable es que elimine cualquier atisbo de seguridad para mostrarle que hay “beneficios”, mientras afirma a la vez que su estrategia es “conservadora”. Los bonus no incorporan los riesgos ocultos de las grandes quiebras. Es la asimetría del sistema de bonus la que nos lleva ahí. No hay incentivos sin desincentivos: el capitalismo se basa en premios y castigos, no solamente en premios.
5. Contrarrestar la complejidad con simplicidad. La complejidad de la globalización y la interconectada vida económica necesita ser contrarrestada por la simplicidad de los productos financieros. La complejidad económica es en sí misma una forma de apalancamiento: el apalancamiento de la eficiencia. Estos sistemas complejos sobreviven gracias a la indisciplina y la redundancia; añadir deuda genera un peligroso y salvaje giro que no deja ningún margen para el error. El capitalismo no puede evitar las modas pasajeras ni las burbujas: las burbujas de la bolsa (como la de 2000) han resultado ser moderadas; las burbujas de deuda, son viciosas.
6. No des a los niños cartuchos de dinamita, ni siquiera si esos cartuchos llevan advertencias. Los derivados complejos deben ser prohibidos porque nadie los entiende y muy pocos de ellos son suficientemente racionales para conocerlos bien. Los ciudadanos deben protegerse de sí mismos, de los banqueros que les venden productos para cubrirse de riesgos, y de crédulos reguladores que escuchan a economistas teóricos.
7. Sólo los esquemas Ponzi deben depender de la confianza. Los Gobiernos no deberían necesitas nunca “reestablecer al confianza”. Los rumores que se suceden en cascada son producto de los sistemas complejos. Los Gobiernos no pueden parar los rumores. Simplemente debemos estar en condiciones de desmentir esos rumores y encararlos con solidez.
8. No dar más drogas a un drogadicto si tiene el síndrome de abstinencia. Usar el apalancamiento para curar los problemas de demasiado apalancamiento no es homeopatía, es negación. La crisis crediticia no es un problema temporal. Es estructural. Necesitamos rehabilitaciones.
9. Los ciudadanos no deberían depender de activos financieros o de consejos “potencialmente erróneos” de expertos para su jubilación. La vida económica debería desfinancializarse. Deberíamos aprender a no usar los mercados como almacenes de valor: los mercados no ofrecen las certezas que necesitan los ciudadanos normales. Los ciudadanos deben preocuparse por sus propios negocios (que pueden controlar) y no por sus inversiones (que están fuera de su control).
10. Hacer la tortilla una vez que el huevo esté roto. Finalmente, la crisis no puede arreglarse con pequeñas reparaciones, no más de lo que un barco con el casco roto puede arreglarse con pequeños parches. Necesitamos reconstruir el caco con nuevos y materiales más fuertes; debemos rehacer el sistema antes de que el sistema se rehaga a sí mismo. Debemos ir al capitalismo 2.0 de forma voluntaria, permitiendo que lo que debe romperse se rompa sólo, convirtiendo deuda en acciones, marginando al establishment de la economía y las escuelas de negocios, liquidando el premi Nobel de Economía, prohibiendo las compras apalancadas de compañías (leveraged buy outs), poniendo a los banqueros a hacer lo que debería ser su trabajo, recuperando los bonus de aquellos que nos han llevado donde estamos, y enseñando a la gente a navegar en un mundo con menos certezas.
Entonces veremos que nuestra vida ecológica se acerca a nuestro entorno biológico: compañías más pequeñas, una ecología más diversa y no apalancamiento. Un mundo en el que los emprendedores, no los banqueros, asumen los riesgos y en que las compañías nacen y mueren todos los días sin necesidad de ser noticia. En otras palabras, un lugar más resistente a los cisnes negros.
Nassim Nicholas Taleb, filósofo y economista libanés-americano.

Una rapsodia hungara de Franz Listz

6 comentarios:

CCBRE dijo...

ESTE ES MÁS LIBANÉS QUE AMERICANO... VERDADES COMO PUÑOS ¿AMERICANOS?

Carolus dijo...

No deberías leer esto... Es retorcidamente “maquiavélico”. Entra, mira y ya dirás qué te parece.

http://www.personal.able.es/cm.perez/Extracto_de_EL_ARTE_DE_LA_VENTAJA.pdf


Mas sobre Maquiavelo y otros estrategas similares en
http://www.personal.able.es/cm.perez/

marcela dijo...

Totalmente real como la realidad que no nos cuentan. La economía debiera ser asignatura obligada para los pobres,y no para los ricos. Cómo no nos interesan los temas económicos terminan en manos de los que realmente tienen intereses, e interés.
Y millones y millones de todos en manos de los mismos.
la idiota internacional s.l. blogspot

Zorro de Segovia dijo...

son consejos realmente juiciosos. Para aplicar la mayoría de ellos se requiere una fuerte intervención estatal, pero hay muchos que abominan de aquélla. ¿Quiénes son? los soberbios, los egoístas, y por suerte los menos, los delincuentes.

paulaner dijo...

cómo acabará esto? la 8 es un calco de la realidad? ya veremos

Wra5 dijo...

Uno lo lee y tiene mucho sentido, lo que creo es que se hara todo lo contrario