Uno de ellos consigue hacer creer (y termina creyendose el mismo) que es descendiente del gran Alejandro Magno, que había conquistado aquellas tierras unos 22 o 23 siglos antes.
"El tiempo vuela a veces como un pájaro, y a veces se arrastra como un caracol. Pero la mayor felicidad del hombre sobreviene cuando no se advierte si su paso es raudo o moroso."